Tratamiento infantil y juvenil

La adicción es el hábito que domina la voluntad. Se trata de la dependencia a una sustancia, a una actividad o una tecnología. En edad infantil, lo que predomina es la adicción o dependencia a las tecnologías y los videojuegos. En la adolescencia en cambio las principales preocupaciones son la ludopatía y  las adicciones por consumo de sustancias tóxicas.

Son  preocupaciones y miedos exagerados, y también cambios en el comportamiento del niño, así como en sus patrones de sueño, alimentación y/o estado de ánimo. Desencadena síntomas tanto físicos como psicológicos.

Una baja autoestima lleva al niño a sentirse poco valorado y puede desarrollar sentimientos como la angustia, el dolor, la indecisión, el desánimo, la pereza, la vergüenza así como otros malestares. 

Es un estado subjetivo caracterizado por una sensación de frustración al creer que ya no somos correspondidos emocionalmente por las personas queridas (padres, parejas…) o, al menos, con la intensidad y frecuencia que deseamos o necesitamos.

Es uno de los trastornos del neurodesarrollo que hace que sea extraordinariamente difícil para los niños el concentrarse en tareas. Puede manifestarse en problemas para prestar atención, controlar conductas impulsivas o ser excesivamente activos.

La depresión infantil es un desorden caracterizado por una alteración en el estado de ánimo acompañado de un cambio en el comportamiento a nivel familiar, escolar y social.

Las dificultades de aprendizaje son la causa principal de los problemas escolares que presentan muchos niños/as.  Pueden tener problemas o déficits que dificultan el correcto desarrollo académico. El detectarlos y su intervención son fundamentales para conseguir el desarrollo escolar adecuado al niño/a.

La enuresis infantil es la emisión repetida de orina en la cama o en la ropa, de forma involuntaria o intencionada. 

La encopresis es la defecación involuntaria en lugares inapropiados, como puede ser la ropa, cuando no hay presencia de otros trastornos de índole nerviosa u orgánica. 

Los miedos son algo habituales, y necesarios, para el desarrollo del ser humano. Sin embargo, estos miedos pueden ser ligeros, es decir, que nos produzcan ansiedad y cierta preocupación o pueden derivar en fobias, que podían ser patológicas.

Son pensamientos no deseados que les obligan a los niños/as a realizar comportamientos para calmar esas inquietudes. Si esto les suceden con frecuencia y los hacen sentir mal, es necesario una intervención.

La desobediencia, las rabietas, el negativismo, etc. Constituyen parte de los trastornos de conducta más habituales durante la infancia, si se dan con una intención clara, continuada y persistente por parte del niño, es cuando es necesaria una intervención.

Los trastornos de la alimentación son trastornos de la percepción donde prevalece una alteración o distorsión de la auto-imagen corporal, afecta gravemente a la salud, a las emociones y a la dificultad de dar respuestas a las distintas áreas de la vida. Los trastornos de la alimentación más frecuentes son la anorexia y la bulimia.